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viernes, 15 de julio de 2011

Canción - Allen Ginsberg 


El peso del mundo
es amor
Bajo la carga
de la soledad,
bajo la carga
de la insatisfacción
el peso,
el peso que arrastramos
es amor.
¿Quién puede negarlo?
En sueños
toca
el cuerpo,
en el pensamiento
construye
un milagro,
en la imaginación
angustias
hasta que nace
en el ser humano —
Observa desde el corazón
ardiente de pureza —
porque la carga de la vida
es amor,
pero acarreamos el peso
fatigosamente,
y hemos por lo tanto de descansar
en brazos del amor
finalmente
hemos de descansar en brazos
del amor..
No hay reposo
sin amor,
ningún sueño
sin sueños
de amor —
ya sean locos o helados
obsesionados de ángeles
o máquinas,
el deseo final
es amor
— puede no ser amargo,
puede no negar,
puede no retener
de ser negado:
el peso es demasiado grande
— ha de dar
a cambio de nada
como es entregado
el pensamiento
en la soledad
en toda la excelencia
de su exceso.
Los cálidos cuerpos
resplandecen juntos
en la oscuridad,
la mano se mueve
hasta el centro
de la carne,
la piel se estremece
de alegría
y el alma acude
gozosa a los ojos —
S í , s í ,
eso es lo que
yo deseaba
lo que siempre deseé,
siempre deseé
regresar
al cuerpo
donde nací
.


miércoles, 20 de abril de 2011

Canción para Soledad

No me preguntes más
En tu traje de mujer de cinco años
Puede que no tenga la respuesta
A tu pregunta inquieta
Y sigue creciendo despacito
En tu mundo de muñecas

Sé que el tiempo es cruel,
Lo dice la piel de mis manos,
Pero como ayuda el saber
Que sos continuación de mis pasos,
Con tu sonrisa travieza
Aminorás el paso de los años.

Ay Soledad,
Tu realidad,
Se va escapando
Por el verde de tus ojos,
Invitandome a volar
Por tu sendero de sueños
Donde tu vida pasa
Sólo por tus juegos.

Ya sé que no te quedarás
En tu traje de mujer de cinco años
Y me es dificil aceptar
Que el futuro te tiende la mano
Para llevarte a navegar
Por estos tiempos de oro y barro.

Guarda por siempre en un rincón
El brillo acentuado de tu inocencia
Y no preguntes más por favor
No quiero medir tu inteligencia
Sigue viviendo al calor
Del abrigo de tus muñecas.

Autor: la persona que más amé en este mundo, Papá - 1997
Te extraño