viernes, 16 de noviembre de 2012

a él, otra, otra, otra vez...

Aprendiendo a vivir 
con la idea de distancia.
Sabiendo que puedo amarte
y no tocarte.
Satélite, como la Luna.
Te veo, te admiro,
te escribo, te amo...
Sin tenerte.
A futuro, en soledad
quizás te toque la esencia
en un viaje a los valles.
A futuro, en soledad
quizás te bese las ideas
en el camino al sur.
Como peones de ajedrez
el Universo y la trampa,
nos mueve para aquí y allá
tengo un sueño del Ser:
que nos convierta en alfiles,
en damas, en caballos,
para andar de árbol en  árbol,
de ruta en ruta,
de valle a valle,
de Luna a Luna,
y llegar al manantial
al fenómeno que da origen
corriente de agua que es vida
y así derramar las luces,
tu luz, mi luz...
una sobre otra, 
para así Ser: la Luz.
<Como poeta cultivo los valores más arcaicos que existen, desde el Paleolítico tardío: la fertilidad de la tierra, la magia de los animales, la visión del poder en la soledad, la iniciación terrorífica y el renacimiento, el amor y el éxtasis de la danza, el trabajo común de la tribu.>

1° DE SEPTIEMBRE DE 1969, 3 A.M.


 (Para Kenneth Rexroth) 

Viento tibio, las hojas
crujiendo sin sequedad,
colinas disueltas en plata.

Podría ser cualquier época,
cuatrocientos años atrás o un momento
de paz post-revolucionaria,
los ríos limpios otra vez, la tasa de natalidad y las cosechas
en equilibrio, de algún modo…

En el rocío denso
bajo la luna el pasto rubio 
se tuerce en bandas sobre la ladera. Con fervor
los grillos practican su religión de éxtasis.
La mente es un hábitat salvaje.

jueves, 8 de noviembre de 2012

puente

Aunque pienses que vivir es temer
y yo que vivir es sufrir,
todavía disfruto de esas vueltas;
vueltas que damos sobre la mente.
Sacame a pasear en un pensamiento
vayamos de viaje en una idea.
Puedo ayudarte a cruzar el puente
ese que cuelga sobre el mar
si caemos prometo volverte a la vida
entre poemas y melodías.
*

arden en la piel las palabras




(a Él) (otra vez)

Disculpa por mi escasa claridad,
es la limitación de este lenguaje.
Quema nuestra comunicación
arden en la piel las palabras,
las dichas, las calladas.
No me pidas que renuncie
no podría hacerlo aunque intentara.
Es una necesidad,
lo pide el cuerpo, lo pide el alma.
Tus ojos, los encuentros,
el ajedrez, la cerveza caliente,
los hermanos, los balcones,
los colectivos, la casualidad,
el pasado, el Universo,
las lenguas, los enigmas,
las soledades, el humo del porro,
el espejo, la pintura,
la poesía, vos, y mis reacciones.
¿Amores cobardes?
Qué esperás para aplicar dinámica.
Somos inmensos para la cobardía.
Sh, mirá sin mirar, te amo sin tocarte.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

184º CORO






"Los hombres temen olvidar
             su propia mente,
temiendo caer por el vacío
sin nada a qué aferrarse.

No saben
              que el vacío
              no es realmente vacío
              sino el reino real
              del Dharma" -

Guau, pensé al leer eso,
              cuando empiece a caer
              en ese pozo inhumano
              de la mareada muerte
              sabré (si
              soy lo bastante inteligente para  recordarlo)
              que todos los negros
              túneles del odio
              o del amor por los que
              caigo, son
                           realmente radiantes
              eternidades acertadas
                           para mí


Juegos

gaols:

by Sean


Un juego, distinto, pero juego al fin. No era mi improvisación en el ajedrez, ni tu destreza en cualquier actividad que requiera el uso del intelecto. Creí haberte dicho que no me miraras a los ojos mientras jugábamos, pero ahí estabas... como siempre. Haciendo todo lo que te dije que no hagas, con tal de marginarme de mi seguridad. Aún así, tenías una ingenua sonrisa y en ese momento decidí mudarme ahí, a tu cara. Ya no necesitaba que me abrumen las montañas, ni que me calme el agua que corre entre las piedras. Ni el abrigo de un cielo nocturno manchado de estrellas lejos de la ciudad, tampoco una exhausta caminata por una virgen pradera. No necesitaba nada de eso, porque tu cara se convirtió en mi paisaje. El tiempo, el futuro, qué importa. Si el presente era como un jaque mate ante cualquier medida de tiempo. Podía sentir cómo la humanidad entera confundía el placer con la felicidad, o la tristeza con la falta de placer y nos confundiámos entre el rebaño de sujetos que caminan hasta las tumbas, y no parecía importarnos. Callaste mi mente pero de repente me encontraba con el alma echa un mapa de rutas que desembocaban en tu cara.

Al borde del agua




La gente en su soledad
en su sueño de amor
o en su falta de amor
baja siempre
al borde del agua
por la noche
Su flujo apacigua el espíritu quebrado
torturado del hombre
Sus pensamientos se mezclan dulcemente
con la corriente
y abandonan el cuerpo
a la tranquilidad.
El agua es la gran amiga
del espíritu
su consoladora
la que aporta la paz

Fluir
fluir
fluir siempre
Arrojad un palo
y se va
arrastrado hacia las grandes entrañas
Arrojad un cadáver
y se va
arrastrado mar adentro
Arrojad vuestra pena
vuestro pesar
vuestro tormento
el agua arrastra todo
Nada más que fluyendo
sin fin ni tregua

El río jamás dice no
al hombre
Acepta todo
imparcialmente
con serenidad
Es el mantenedor del movimiento
Dice sí, sí, sí
todo el tiempo
Dice sí
incluso cuando se pierde en el mar
en torbellinos sin fin

lunes, 5 de noviembre de 2012

las olas rompen


4 de marzo de 1997

(Poema leído en el funeral de Allen Ginsberg)
Allen Ginsberg se está muriendo 
dicen los periódicos 
los noticieros 
Un gran poeta está muriendo 
Pero su voz 
no morirá 
Su voz está en la tierra 
En Lower Manhattan 
en su propia cama 
está muriendo 
No podemos 
hacer nada 
Está muriendo la muerte que todos mueren 
Está muriendo la muerte que mueren los poetas 
tiene un teléfono en la mano 
y desde su cama en Lower Manhattan 
llama a todos 
Tarde en la noche 
en todos los lugares del mundo 
el teléfono suena 
“Habla Allen”
dice la voz 
“Habla Allen Ginsberg” 
Cuántas veces han escuchado esa voz 
en todos estos grandes años 
No tendría que decir “Ginsberg” 
En todo el mundo 
en el mundo de los poetas 
solamente hay un Allen 
“Quería decirte” dice 
Les dice lo que sucede 
lo que se le viene 
encima 
La muerte la amante oscura 
se le viene encima 
Su voz viaja vía satélite 
sobre la tierra 
sobre el mar de Japón 
donde un día él se alzó desnudo 
tridente en mano 
un hombre joven de barba negra 
como un joven Neptuno 
de pie en una playa de piedras 
Hay marea alta y las aves marinas lloran 
Las olas rompen contra él 
y las aves marinas lloran 
en la costa de San Francisco 
Sopla un viento fuerte 
hay olas enormes 
azotando el Embarcadero 
Allen está en el teléfono 
su voz está en las olas 
Yo leo un libro de poesía griega 
en donde está el mar 
y los caballos lloran 
donde los caballos de Aquiles 
lloran 
aquí junto al mar 
en San Francisco 
donde las olas lloran 
Hacen un sonido sibilante 
profético 
Allen 
susurran 
Allen




La propia voz de la vida como la escuchó
Walt Whitman
una risa suave salvaje
que aún debe ser liberada
del procesador de palabras
de la mente.
Y yo soy el cronista de un periódico
de algún otro planeta
que ha sido enviado a describir la vida
en el planeta tierra
a contar las historias
de qué Cuándo Dónde Cómo y Por qué
…"

miércoles, 24 de octubre de 2012

Jamás fue capaz de encontrarse donde estaba en realidad; durante toda su vida estuvo en otro sitio, entre aquí y allí. Pero nunca realmente aquí y nunca realmente allí

miércoles, 17 de octubre de 2012



Espero que no te moleste que te robe melodías de tu cara y poesía de tu piel. 

Quieto, silencio.



Vine a negociar.
No te mendigo amor,
sólo vine a buscar inspiración.
Quieto, silencio.
Sin moverte,
sin hacer nada.
No es necesaria la reciprocidad.
Vine a regatear,
o es sólo una inocente excusa.
No te pido nada,
sólo que tu existencia perdure.
No busco nada porque ya te encontré.
Quieto, silencio.
Dejame perderme en tu pelo
que es como un laberinto,
al igual que tus ideas.
Dejame perderme en tus silencios
que son como signos de interrogación
que salen del arma como balas.
Dejame perderme.
Quieto, silencio.


La vida es el arte del encuentro *

Siddhartha

¿No era acaso el tiempo la sustancia de todo sufrimiento? No era el tiempo la causa misma de todo temor y toda tortura? No se suprimiría acaso todo el mal, toda la hostilidad del mundo en cuanto el tiempo fuera superado, en cuanto se aboliera la idea de tiempo?..." 

El mundo, nuestro sueño

" De noche en sueños las urbes y la gente, lo que es monstruoso, castillos en el aire, todo, bien lo sabes, todo se alza del ámbito oscuro del alma, son tu imagen, obra y patrimonio, son tu sueño. Ve durante el día por calles y ciudades, contempla los rostros y las nubes, ¡y advertirás con cierto asombro que son tuyos y eres su poeta! Todo aquello que ante tus sentidos revolotea y vive por centuplicado, es en verdad lo tuyo, está dentro de ti, oh sueño mecido por el alma. Marchando siempre por ti mismo, ya limitándote, ya extendiéndote, eres el orador como el oyente, eres el creador y el que destruye. Mágicas fuerzas, ya olvidadas, hilan un sagrado engaño, y el inconmensurable mundo existe gracias a tu hálito. " 
  ¡No Somos
Inmigrantes!
      Pero
       Somos
Los Únicos Americanos
      Que Necesitan una Ley Especial
       Para Trabajar y Votar

Mi hogar es el instante
mi alimento, tu existencia.
El recuerdo es quién me abriga,
y la realidad quién me educa.
Lo peor del eco
es que dice las mismas
barbaridades.


~“Rincón de Haikus”, 

Siempre me miro en tus ojos
y si en mis ojos te miras
todo queda entre nosotros.



Tenemos que obligar a la realidad a que responda a nuestros sueños, hay que seguir soñando hasta abolir la falsa frontera entre lo ilusorio y lo tangible, hasta realizarnos y descubrir que el paraíso perdido está ahí, a la vuelta de la esquina.

Poeta hablando consigo mismo frente al espejo


(...)

  ¡Hey!, en la vida
         Donde fui, fui
         Donde me detuve, me detuve
         Cuando hablé, hablé
         Cuando escuché, escuché
         Lo que comí, comí
         Lo que amé, amé


Pero que puedo decir acerca de
        adonde fui, no fui
        adonde me detuve, continué mi camino
        cuando hablé, escuché
        cuando escuché, hablé
        cuando ayuné, comí
        y cuando amaba...
            no deseaba odiar

(...)