Enero se fue y te guardó en su equipaje.
Ambos están lejos y yo acá, rogando que vuelvan.
Te fuiste de mis noches, desapareciste de la luz de las mañanas, y te borraste de la tranquilidad de las tardes junto al mar.
Te fuiste y sólo me dejaste esta foto. Te fuiste y me dejaste con más ganas de lo prohibido. Te fuiste y no te extraño. No te extraño porque no puedo, porque fue poco el tiempo. Y si de tiempo hablamos te pido más. Dame unos segundo más, incluso podría amarte.
viernes, 4 de febrero de 2011
dear john
Dear John,
I see it all now that you’re gone.
Don’t you think I was too young
To be messed with
The girl in the dress
Cried the whole way home
I shoulda known.
I see it all now that you’re gone.
Don’t you think I was too young
To be messed with
The girl in the dress
Cried the whole way home
I shoulda known.
There I was again tonight forcing laughter, faking smiles. Same old tired, lonely place. Walls of insincerity shifiting eyes and vancancy vanished when I saw your face. All I can say is it was enchanting to meet you.
Your eyes whispered "have we met?" Across the room your silhouette starts to make it's way to me. The playful conversation starts counter all your quick remarks like passing notes in secrecy. And it was enchanting to meet you. All I can say is I was enchanted to meet you.
This night is sparkling, don't you let it go. I'm wonderstruck, blushing all the way home. I'll spend forever wondering if you knew I was enchanted to meet you.
The lingering question kept me up. 2am, who do you love? I wonder till I'm wide awake. Now I'm pacing back and forth, wishing you were at my door I'd open up and you would say, It was enchanted to meet you
All I can say is I was enchanted to meet you.
This night is sparkling, don't you let it go. I'm wonderstruck, blushing all the way home. I'll spend forever wondering if you knew. This night is flawless, don't you let it go I'm wonderstruck, dancing around all alone.
I'll spend forever wondering if you knew I was enchanted to meet you. This is me praying that this was the very first page. Not where the story line ends. My thoughts will echo your name until I see you again. These are the words I held back as I was leaving too soon. I was enchanted to meet you. Please don't be in love with someone else. Please don't have somebody waiting on you.
Fue tan corto que no me diste tiempo a que me doliera. Y fue tan mínimo, que ahora estando lejos, tampoco me duele. Como un diminuto sueño, esos en los que caes y te despertás olvidando el principio, así apareciste, y así te fuiste.
Extraño tu voz, pero no recuerdo cómo sonaba por entre los árboles. Ni lo bien que te veías pateando el romper de una ola. Extraño todo y no recuerdo qué es lo que extraño.
martes, 1 de febrero de 2011
the call
Nostalgias inmemoriales de nomadismo brotan
debilitando la esclavitud del hábito;
de su sueño invernal despierta otra vez,
feroz, la tensión salvaje.
debilitando la esclavitud del hábito;
de su sueño invernal despierta otra vez,
feroz, la tensión salvaje.
martes, 21 de diciembre de 2010
peco de quejosa
Puedo pecar por quejarme de todo. O por lo menos de todo lo realmente importante para un alma que vive en el Universo pero físicamente tiene los pies bien firmes en la Tierra. Puede ser esa la razón de mi soledad. Es que verdaderamente el motivo de mis quejas no es hacer una crítica constructiva de la realidad sólo porque yo la veo así. No. Sólo soy otra soñadora más, que esconde su disconformidad con el pensamiento de la mayoría entre simples palabras deseando algún día encontrar algún otro humano, vivo, con la humildad suficiente para reconocer que no somos nada en el mundo. Y el Universo lo es todo.
El amor no se duda, ni se supone, y tampoco se predice.
Creo que pocas (nulas) veces vine acá a hablar de amor. Será por mi forma de pensar que respeto al amor en su forma y no le pongo su disfraz a pequeñas atracciones físicas.
Escucho un coro de voces hablar de pureza, de amor en estador puro y meditando llevo mi mente a un terreno inexplorado por mis razonamientos. ¿Cómo dar detalles de la pureza y describir al amor en ese estado sin conocerlo?.
El amor en estado puro, líquido como la miel, sin ningún agregado no lo vamos a sentir por aquél chico que conocimos en una disco, o porque ese chico al igual que yo prefiere el color azul por sobre todas las cosas, o por esa mujer con cuerpo tallado por dioses, o por esa chica que no distingue el continente Americano del Africano, pero que perfectamente sabe cómo convinar un vestido color siena. No.
Y lo más raro del asunto es que el amor está en cada partícula de oxígeno que respiramos. Pero para sentirlo hay que estar ubicados en un momento y en el lugar determinado teniendo por seguro que aquel alma que tenemos enfrente sienta que está parado en el mismo lugar viviendo el mismo momento con vos. Cosa difícil de conseguir. Pero estoy segurísima que las cosas son así.
El amor no se duda, ni se supone, y tampoco se predice. El amor es, porque si. Y el primer paso para poder amar puramente a alguien radica en amarse enteramente a uno mismo.
Escucho un coro de voces hablar de pureza, de amor en estador puro y meditando llevo mi mente a un terreno inexplorado por mis razonamientos. ¿Cómo dar detalles de la pureza y describir al amor en ese estado sin conocerlo?.
El amor en estado puro, líquido como la miel, sin ningún agregado no lo vamos a sentir por aquél chico que conocimos en una disco, o porque ese chico al igual que yo prefiere el color azul por sobre todas las cosas, o por esa mujer con cuerpo tallado por dioses, o por esa chica que no distingue el continente Americano del Africano, pero que perfectamente sabe cómo convinar un vestido color siena. No.
Y lo más raro del asunto es que el amor está en cada partícula de oxígeno que respiramos. Pero para sentirlo hay que estar ubicados en un momento y en el lugar determinado teniendo por seguro que aquel alma que tenemos enfrente sienta que está parado en el mismo lugar viviendo el mismo momento con vos. Cosa difícil de conseguir. Pero estoy segurísima que las cosas son así.
El amor no se duda, ni se supone, y tampoco se predice. El amor es, porque si. Y el primer paso para poder amar puramente a alguien radica en amarse enteramente a uno mismo.
Cartas con destino al cielo I
Dios, Jesus, Universo, Buda, Alá, Perfección o Papá:
Escribo una carta y la mando al cielo suponiendo que alguno de ustedes la recibirá. Quería hablar un poco del presente y no encontraba la persona o cosas adecuada para hacerlo pero en fin, acá voy.
Otra vez es fin de año. Y el año no es lo único que se acaba. La década también. Por más que muchas cosas van quedando atrás hay otras que parecen que están para quedarse. Pareciera que algunos actos se hicieron costumbre en las sociedades occidentales. Tengo una duda. Las personas que no siguen esas costumbres, ¿tienen que pedir perdón?
Quisiera saber en qué parte de la historia se perdió el respeto por los demás. O la falta de consideración. Esto es terrible. Y no quisiera abarcar el tramo correspondiente a los derechos del individuo, porque ese tramo está en falla desde el mísmisimo día que se crearon las constituciones.
Todo me lleva a pensar que el hombre está creando alguna máquina que se 'ponga en el lugar del otro' porque mucho interés en realizar este simple acto no tiene.
Pá... fuiste lo más perfecto que pude conocer, y trato y trato de no medir a las personas con tu escala moral. Y por más que lo logro sus almas parecen tan sucias. Lastimar y mentir se hizo un hábito hoy en día. Y la sangre derramada con cada herida se festeja como si de agua bendita se tratara. Dios, Pa, Buda, ¿alguien me escucha ahí?. Yo no quiero ser así. Pero no ser así implica que viva marginada de la sociedad, encerrada en mí misma, y ese lugar, debo decir... es tan solitario.
¿Qué puedo pedir para esta Navidad? Un poco de paciencia, algo de tolerancia, y sobretodo coraje para poder ver al mundo caerse y no asustarme e irme con él.
Escribo una carta y la mando al cielo suponiendo que alguno de ustedes la recibirá. Quería hablar un poco del presente y no encontraba la persona o cosas adecuada para hacerlo pero en fin, acá voy.
Otra vez es fin de año. Y el año no es lo único que se acaba. La década también. Por más que muchas cosas van quedando atrás hay otras que parecen que están para quedarse. Pareciera que algunos actos se hicieron costumbre en las sociedades occidentales. Tengo una duda. Las personas que no siguen esas costumbres, ¿tienen que pedir perdón?
Quisiera saber en qué parte de la historia se perdió el respeto por los demás. O la falta de consideración. Esto es terrible. Y no quisiera abarcar el tramo correspondiente a los derechos del individuo, porque ese tramo está en falla desde el mísmisimo día que se crearon las constituciones.
Todo me lleva a pensar que el hombre está creando alguna máquina que se 'ponga en el lugar del otro' porque mucho interés en realizar este simple acto no tiene.
Pá... fuiste lo más perfecto que pude conocer, y trato y trato de no medir a las personas con tu escala moral. Y por más que lo logro sus almas parecen tan sucias. Lastimar y mentir se hizo un hábito hoy en día. Y la sangre derramada con cada herida se festeja como si de agua bendita se tratara. Dios, Pa, Buda, ¿alguien me escucha ahí?. Yo no quiero ser así. Pero no ser así implica que viva marginada de la sociedad, encerrada en mí misma, y ese lugar, debo decir... es tan solitario.
¿Qué puedo pedir para esta Navidad? Un poco de paciencia, algo de tolerancia, y sobretodo coraje para poder ver al mundo caerse y no asustarme e irme con él.
sábado, 20 de noviembre de 2010
domingo, 24 de octubre de 2010
"He sostenido siempre que cuando escribes tienes que olvidar todas las normas, el estilo literario y demás presunciones como palabras importantes, oraciones arrogantes y frases por el estilo, es decir; saborear las palabras como el vino y, adecuadas o no, escribirlas por lo bien que suenan. Creo que habría que escribir, en la medida de lo posible, como si uno fuera la primera persona de la tierra y describiera humilde y sinceramente lo que ha visto, experimentado, amado y perdido, sus pensamientos fugaces y sus pesares y anhelos; y esas cosas deberían decirse evitando cuidadosamente frases corrientes, el empleo trivial de las palabras vulgares y demás. Habría que combinar Wolfe, Flaubert y Dickens.
El arte es bueno cuando nace de la necesidad. Tal origen es la garantía de su valor; no hay otro."
Carta de Neal Cassady a Kerouac.
El arte es bueno cuando nace de la necesidad. Tal origen es la garantía de su valor; no hay otro."
Carta de Neal Cassady a Kerouac.
301
La regla escencial que encabeza la biblia de las buenas personas es dar sin importar recibir algo a cambio. Pero cuando crees que pasaste gran parte de tu vida dando, y nunca recibiste algo, en su defecto sólo recibiste paupérrimas porciones de agradecimiento que no pueden siquiera saciar el minúsculo estómago de una hambrienta hormiga algo anda mal. O el mundo que te rodea está lleno de miserables invidentes, o fuiste un idiota toda tu vida. Tiempo de elegir.
martes, 12 de octubre de 2010
Toma tiempo darse cuenta.
Cuando Sabah viajó no lo pudo sentir, pero el increíble mundo se reproducía en la ventana del automovil. Claro que no lo pudo sentir, estaba ansiosa por llegar rápido a destino, ansiosa por el paso rápido del tiempo, y ansiosa por volver rápidamente a casa. Quería que se pasara rápido. Tan rápido que no tuviera ni tiempo para poder observar esa estrella fugaz que recorría el cielo del campo. Sabah ignoraba las notables diferencias entre esa bóveda azul oscuro que cubría el campo y aquella otra pobre de estrellas que cubría la cuidad. "El cielo es el mismo, acá en el campo, en la cuidad, o en la China. Es cielo, es siempre igual".
Toma tiempo darse cuenta.
El tiempo pasó, así comos algunos accidentes. Sabah no volvió a viajar, pero cada pequeño viaje entre las calles de su cuidad son como una aventura para ella. No necesita estar en el campo para nutrirse de vida con el viento, o para sentir las cosquillas que los rayos del sol a su piel le proporciona, o para contemplar la belleza de unas pocas estrellas que decoran el cielo de la cuidad. Extrañaba el cielo del campo y estaba segura de que si hoy en día lo volvería a ver, ese cielo no sería el mismo, tendría otro significado. Y también las estrellas del campo, que si bien son las mismas que las estrellas de cuidad, brillan con más intensidad. Sabah tuvo que cambiar, porque Sabah entendió que estaba viviendo. Se dio cuenta que algo de tiempo se le escurrió entre los dedos, pero también era consciente que tiene algo de tiempo más. Sabah quiere viajar.
Cuando Sabah viajó.
Cuando Sabah viajó no lo pudo sentir, pero el increíble mundo se reproducía en la ventana del automovil. Claro que no lo pudo sentir, estaba ansiosa por llegar rápido a destino, ansiosa por el paso rápido del tiempo, y ansiosa por volver rápidamente a casa. Quería que se pasara rápido. Tan rápido que no tuviera ni tiempo para poder observar esa estrella fugaz que recorría el cielo del campo, ignoraba las diferencias del cielo de cuidad y el cielo del campo. "El cielo es el mismo, acá en el campo, en la cuidad, o en la China. Es cielo, es siempre igual".
(Idea que obviamente no está exento de cambios futuros. Empieza acá, pero estoy segura que si lo vuelvo a leer un jueves lo voy a dejar mucho mejor, pero mi inspiración murió recién, a las 6:37 am, cuando me acordé que en 2 horas me tengo que levantar)
(Idea que obviamente no está exento de cambios futuros. Empieza acá, pero estoy segura que si lo vuelvo a leer un jueves lo voy a dejar mucho mejor, pero mi inspiración murió recién, a las 6:37 am, cuando me acordé que en 2 horas me tengo que levantar)
No. Dos minutos de conversación y menos de 50 palabras reclamando algo realmente, REALMENTE absurdo me dolió como si... como si... no existe comparación alguna. Hoy estuve enojada. Qué milagro. Pensé que nunca me volvería a pasar. Pero hoy fue inevitable.
Es hora de reclamar, pedir, ordenarle al otro que explique porqué es como es. Vamos a enojarnos porque el otro es, y yo no soy. Voy a manifestar mi disgusto con los demás sólo porque... el mundo gira y yo me perdí lo que pasó en el último giro. De sólo acordarme me enojo de nuevo.
Sigo escribiendo hojas y tirándolas a la mierda. Pero la única conclusión a la que puedo llegar es que creo que soy privilegiada. Algo bueno me tenía que tocar.
A ver, a ver, a ver... ¿con qué derecho, o quién nos da el derecho de hacer reclamos? ¿quiénes nos creemos que somos para pedir explicaciones?. No me estoy explicando bien, y mi mente se dio cuenta, pero ya no me importa. Esa es la cuestión n# 1.
La n# 2 es el famoso 'por casa cómo andamos'. No tengo mucho que explayarme, esas palabras lo dicen todo.
Ahora releo la sarta de pelotudeces que acabo de escribir. Lo voy a subir. Es un ayuda memoria. Lo voy a leer de vez en cuando. Espero acordarme que no siempre se cosecha lo que se siembra, y menos cuando abusamos del fertilizante. Los resultados, no son los esperados. Acordate Soledad, acordate.
Es hora de reclamar, pedir, ordenarle al otro que explique porqué es como es. Vamos a enojarnos porque el otro es, y yo no soy. Voy a manifestar mi disgusto con los demás sólo porque... el mundo gira y yo me perdí lo que pasó en el último giro. De sólo acordarme me enojo de nuevo.
Sigo escribiendo hojas y tirándolas a la mierda. Pero la única conclusión a la que puedo llegar es que creo que soy privilegiada. Algo bueno me tenía que tocar.
A ver, a ver, a ver... ¿con qué derecho, o quién nos da el derecho de hacer reclamos? ¿quiénes nos creemos que somos para pedir explicaciones?. No me estoy explicando bien, y mi mente se dio cuenta, pero ya no me importa. Esa es la cuestión n# 1.
La n# 2 es el famoso 'por casa cómo andamos'. No tengo mucho que explayarme, esas palabras lo dicen todo.
Ahora releo la sarta de pelotudeces que acabo de escribir. Lo voy a subir. Es un ayuda memoria. Lo voy a leer de vez en cuando. Espero acordarme que no siempre se cosecha lo que se siembra, y menos cuando abusamos del fertilizante. Los resultados, no son los esperados. Acordate Soledad, acordate.
sábado, 9 de octubre de 2010
Siempre supe que éramos especiales. No es una cuestión de autoestima elevado, solamente desde el comienzo de todo esto sentí que había algo especial. Unos pocos años antes de conocernos las unas a las otras, la vida nos cruzó en reiteradas oportunidades, es por eso que tenemos tantas cosas en común guardadas en nuestro pasado. Y luego, el destino dibujó un par de líneas perpendiculares y hoy acá estamos. Juntas. Sintiendo lo mismo que se siente con las personas que nacen en el mismo vientre, compartiendo la misma sangre. Y estoy segurísima de que somos especiales. Los lamentos de que el verano terminaba tenían algo especial, y las quejas de la impuntualidad también. Las historias en alguno que otro bar, y las charlas en plena calle también lo eran. Ingerir miles de calorías juntas es una tradición, y por lo tanto también es especial. Los sueños, los planes en común, las ideas que no puedieron ser, las promesas que intentamos cumplir, todo, todo es especial. Las horas muertas que reviven con las risas y las botas empapadas por correr bajo la lluvia también son especiales. Sin decirlo nunca, juramos estar siempre juntas. Ninguna pudo salvar a ninguna de caer enamorada, o de aquellos momentos en que la tristeza te borra todo el panorama que tenés de lo que significa vivir. Pero tomar decisiones, equivocarse y caerse estando con ellas no es tan terrible. Cuando pensás que después de caerte tu cuerpo va a romper violentamente contra el suelo, magicamente aparece un centenar de almohadas de plumas que amortiguan tu caída. O por lo menos esa es la sensación que experimento al estar con ellas. Eso es especial. Todo lo nuestro es especial, porque ellas son especiales.
historias
Ya era muy tarde. Volvían al hotel después de una larga noche de melodiosas voces y acordes de guitarra. Ella lo amaba. Pero algo no andaba bien. No es que hubiesen dudas con respecto a sus sentimientos, solamente... algo no andaba bien esa noche. Él contemplaba el cabello negro de la mujer, amaba cuando el viento obligaba a danzar sus mechones lacios. La miraba por última vez. Nadie lo sabía. Él frío hacía que ella apurara sus pasos, él seguía en su lento andar desde atrás. Ella entró al hotel, él nunca lo hizo. Se quedó atrapado en el pasado sin poder salir. Se llevó la mitad de los suspiros, se llevó la mitad de los susurros, se llevó la mitad del aliento de su amor, que alguna vez supo empañar sus anteojos, se llevó la mitad de las melodías, y la mitad de las noches frías en dónde el viento hacían danzar todo cabello. Se llevó la mitad de todo. Pero la otra mitad está guardada. Ella hoy tiene una vida. Distinta a la que soñó, pero aceptando que es la que le tocó. Jura que lo sigue amando mientras dobla el papel de una canción vieja y lo vuelve a dejar en el cajón. Ese cajón que llamamos corazón, en dónde guarda la mitad de las cosas que él no se pudo llevar.
jueves, 30 de septiembre de 2010
cuesta creer
Cuesta creer que hay tantas otras alternativas, pero estamos más cómodos en sentados sobre la rutina, envueltos en una manta de prejuicios que ni siquiera da calor, alímentandonos de odios y respirando el veneno de la estupidez humana.
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Viajar
Los viajes son algo así como una puerta por donde se sale de la realidad conocida, para penetrar en una realidad inexplorada que parece un sueño. ¡Una estación! ¡Un puerto! ¡Un tren que silba y escupe su primera bocanada de humo! ¡Un gran vapor que sale lentamente de la bahía pero cuyos flancos se estremecen de impaciencia y que va a a desaparecer en el horizonte, en demanda de nuevas tierras!
¿Quién puede ver esto sin envidia, sin sentir que se despierta en su alma el anhelo de los largos viajes? Se sueña siempre en un país preferido, quien en Suecia, quien en las Indias, éste en Grecia, aquél en el Japón. Yo me sentía atraído hacia el África de un modo imperioso, por la nostalgia del desierto desconocido como por el presentimiento de una pasión que va a nacer. Salí de París el 6 de julio de 1881. Quería ver aquella tierra del sol y de la arena en pleno verano, bajo el calor bochornoso, bajo la furia cegadora de la luz. Todos conocen la magnífica poesía de Leconte de Lisle:
Midi, roi des etés, epandu sur la plaine,
Tombe en nappas d’argent, des hauteurs du ciel bleu.
Tout est tait. L’air flambois et brule san halaine;
La terre est sasoupis en sa robe de feu
.
El mediodía del desierto, el mediodía fulgurante por la arena inmóvil y sin límites es lo que me ha hecho dejar las floridas orillas del Sena cantadas por la señora Deshoulières, los frescos baños de la mañana y la verde sombra de los bosques para atravesar las ardientes soledades.
Cansados
Cuando se está cansado, cansado de un modo mortal, de la mañana a la noche, cansado hasta el punto de no poder levantarse para ir en busca de un vaso de agua, cansado de los rostros que nos son familiares, vistos harto a menudo y que ya nos irritan, cansado de los odiosos y plácidos vecinos, de lo habitual y monótono, de la casa, de la calle, de la criada que viene a preguntar: «¿Qué desea el señorito para comer?» y que se marcha, levantando a cada paso con el tacón el borde deshilachado de las sucias sayas; cansado del perro demasiado fiel, de las manchas inmutables de la pared, de la regularidad de las comidas, del sueño en la misma cama, de cada acción repetida cada día; cansado de si mismo, del timbre de su propia voz, de los actos que se repiten sin cesar, del estrecho círculo de sus ideas, cansado de nuestro propio rostro visto en el espejo, de los visajes que hace afeitándose, peinándose, hay que partir, entrar en una vida nueva y distinta.
AL SOL (Au soleil)
Guy de Maupassant
La vida en la carcel
La vida es tan corta, tan larga, se hace insportable a veces. Transcurre monótona con la muerte por término. No se puede detener, ni cambiar, ni comprenderla. A menudo nos indignamos ante la importencia de nuestros esfuerzos. ¡Hagamos lo que hagamos, moriremos! Sea lo que fuere lo que creamos, pensemos o intentemos, la muerte nos espera. (...) Entonces, nos sentimos anonadados comprendiendo "la eterna inanidad de todos", la impotencia humana y la monotonía de las acciones. Nos levantamos, andamos, nos ponemos de codos a la ventana. Los vecinos de enfrente almuerzan como almorzaron ayer, como almorzarán mañana. Son marido, mujer y cuatro hijos. Hace tres años vivía aún la abuela. Ya no vive. El padre ha variado mucho desde que somos vecinos. Él no lo advierte; parece contento y dichoso. ¡Imbécil! Hablan de un matrimonio, después de una muerte, luego del pollo que comen, que resulta correoso, y por fin de la criada que les sisa. Les preocupan mil cosas inútiles y tontas. ¡Imbéciles! El aspecto del piso en que viven hace dieciocho años me llena de indignación y asco. ¿Esto es la vida? ¡Cuatro paredes, dos puertas, una ventana, una cama, unas sillas, una mesa y ya está! ¡Cárcel! ¡Cárcel! ¡Toda habitación en que se vive mucho tiempo se convierte en cárcel! ¡Oh, huir, marchar! ¡Huir de los sitios conocidos, de los hombres, de los movimientos iguales ejecutados a una misma hora, y sobre todo de los mismos pensamientos!
AL SOL (Au soleil)
Guy de Maupassant
domingo, 26 de septiembre de 2010
cultura montañera
Escalar daba asimismo un sentido de clan. Ser escalador significaba formar parte de una sociedad rabiosamente idealista e independiente, que pasaba inadvertida y era del todo ajena a la corrupción del mundo en general.
La cultura montañera se caracterizaba por una competencia feroz y un machismo sin ambages, pero la mayoría de los escaladores sólo querían impresionarse los unos a los otros. Llegar a la cima de una montaña se consideraba mucho menos importante que la manera de conseguirlo: para ganar prestigio había que ser muy temerario, atacar las rutas más brutales con el mínimo equipo posible. Nadie era tan admirado como el visionario que ascendía absolutamente solo, sin cuerda ni pertrechos.
Mal de Altura - Jon Krakauer
viernes, 24 de septiembre de 2010
Qué me deparará el porvenir
"Bien, Ray -me dije contento-, sólo quedan unos pocos kilómetros. Lo has conseguido otra vez."
Feliz. Solo con mis pantalones cortos, descalzo, el pelo alborotado, junto al fuego, cantando, bebiendo vino, escupiendo, saltando, correteando -¡esto sí que es vida!- Completamente solo y libre en las suaves arenas de la playa con los suspiros del mar cerca y las titilantes y cálidas estrellas, vírgenes de Falopio, reflejándose en el vientre fluido del canal exterior. Y si las latas están al rojo vivo y no puedes cogerlas con la mano, usa tus viejos guantes de ferroviario; con eso basta. Dejé que la comida se enfriara un poco para disfrutar un poco más del vino y de mis pensamientos. Me senté con las piernas cruzadas sobre la arena e hice balance de mi vida. Bueno, allí estaba, ¿y qué?
"¿Qué me deparará el porvenir?"
Entonces, el vino excitó mi apetito y tuve que lanzarme sobre las salchichas. Las mordí por un extremo sujetándolas con el palo por el otro, y ñam ñam, y luego me dediqué a las dos sabrosas latas atacándolas con mi vieja cuchara y sacando judías y trozos de cerdo, o de macarrones y salsa picante, y quizá también un poco de arena.
"¿Cuántos granos de arena habrá en esta playa? -pensé-. ¿Habrá tantos granos de arena como estrellas en el cielo? -ñam, ñam-. Y si es así, ¿cuántos seres humanos habrán existido? En realidad, ¿cuántos seres vivos habrán existido desde antes del comienzo de los tiempos sin principio? Bueno, creo que habría que calcular el número de granos de arena de esta playa y el de las estrellas del cielo, en cada uno de los diez mil enormes macrocosmos, lo que daría un número de granos de arena que ni la IBM ni la Burroughs podrían computar. ¿Y cuántos serán? -trago de vino-; realmente no lo sé, pero en este preciso momento esa dulce Santa Teresita y el viejo vagabundo están derramando sobre mi cabeza un par de docenas de trillones de sextillones de descreídas e innumerables rosas mezcladas con lirios."
Feliz. Solo con mis pantalones cortos, descalzo, el pelo alborotado, junto al fuego, cantando, bebiendo vino, escupiendo, saltando, correteando -¡esto sí que es vida!- Completamente solo y libre en las suaves arenas de la playa con los suspiros del mar cerca y las titilantes y cálidas estrellas, vírgenes de Falopio, reflejándose en el vientre fluido del canal exterior. Y si las latas están al rojo vivo y no puedes cogerlas con la mano, usa tus viejos guantes de ferroviario; con eso basta. Dejé que la comida se enfriara un poco para disfrutar un poco más del vino y de mis pensamientos. Me senté con las piernas cruzadas sobre la arena e hice balance de mi vida. Bueno, allí estaba, ¿y qué?
"¿Qué me deparará el porvenir?"
Entonces, el vino excitó mi apetito y tuve que lanzarme sobre las salchichas. Las mordí por un extremo sujetándolas con el palo por el otro, y ñam ñam, y luego me dediqué a las dos sabrosas latas atacándolas con mi vieja cuchara y sacando judías y trozos de cerdo, o de macarrones y salsa picante, y quizá también un poco de arena.
"¿Cuántos granos de arena habrá en esta playa? -pensé-. ¿Habrá tantos granos de arena como estrellas en el cielo? -ñam, ñam-. Y si es así, ¿cuántos seres humanos habrán existido? En realidad, ¿cuántos seres vivos habrán existido desde antes del comienzo de los tiempos sin principio? Bueno, creo que habría que calcular el número de granos de arena de esta playa y el de las estrellas del cielo, en cada uno de los diez mil enormes macrocosmos, lo que daría un número de granos de arena que ni la IBM ni la Burroughs podrían computar. ¿Y cuántos serán? -trago de vino-; realmente no lo sé, pero en este preciso momento esa dulce Santa Teresita y el viejo vagabundo están derramando sobre mi cabeza un par de docenas de trillones de sextillones de descreídas e innumerables rosas mezcladas con lirios."
jueves, 23 de septiembre de 2010
Charity
"Practica la caridad sin tener en la mente idea alguna acerca de la caridad, pues la caridad, después de todo, sólo es una palabra."
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